domingo, 7 de agosto de 2011

Hemeroteca: La paralización del derribo de la pesquera de Tejares deja ratas y malos olores

A.B. La paralización del derribo de la pesquera de Tejares ha tenido las primeras consecuencias para el medio ambiente y para las personas que viven en los entornos del conocido como Molino de Tejares. Casi seis meses después de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León aceptase el recurso de los Verdes para que no se continuará tirando la escollera, el agua estancada y los restos de hormigón se han convertido en el nuevo entorno paisajístico de esta zona de la ribera del Tormes del barrio trastormesino.

Las altas temperaturas unidas al agua estancada han provocado la concentración de malos olores que sufren sobre todo los residentes en la calle Botijeros y en los portales situados junto al Molino de Tejares. A este hecho se ha sumado el descenso del caudal de agua, por la escasez de lluvias durante estos meses lo que ha motivado que la "peste" procedente del agua, sea "insoportable", según califican los propios vecinos.

Sin embargo, uno de los problemas que ha hecho saltar las alertas entre los residentes y los viandantes que pasean junto a esta zona del río ha sido la presencia de ratas, sobre todo a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde. "Se ha acumulado mucha suciedad, ha bajado el río y se están viendo ratas junto a la zona del puente y los desagües. Esto si que da miedo porque la pesquera está cerca de las casas", explica uno de los vecinos afectados por el deterioro de esta zona de la ribera. Fuente